
“En las últimas semanas”, comienza el artículo de Vice News, “a medida que grandes sectores de la sociedad estadounidense se han encerrado en sus casas en un esfuerzo por frenar la difusión del coronavirus, la pandemia ha logrado lo que años de batallas en la Corte Suprema y cientos de restricciones no pudieron: se ha bloqueado el acceso al aborto legal”.
Al traducir al lenguaje cotidiano este párrafo irremediablemente sesgado, lo que Vice News señala es que, en respuesta al coronavirus, varios estados han prohibido temporalmente a las mal llamadas “clínicas” de aborto que maten a bebés no nacidos, para que esos estados puedan dirigir sus recursos y equipos médicos para salvar vidas del coronavirus.