Proyecto Raquel

¿Que es?

 

  • Sanación y reconciliación postaborto
    • La finalidad del Proyecto Raquel es ofrecer a las personas implicadas en un aborto provocado una atención individualizada a través de una red diocesana de sacerdotes, consejeros y psicólogos y psiquiatras.

Una de cada 4 personas con síndrome postaborto es varón

ReL Ha publicado estos días una nota. ¡No olvidéis a quienes han abortado! Necesitan ayuda para superarlo.
 
La decisión del Papa de extender a todos los sacerdotes la facultad que les había concedido, con ocasión del Jubileo de la Misericordia, de levantar la excomunión por el aborto, hasta entonces reservada al obispo del lugar, fue acogida con ilusión por las personas que trabajan en el Proyecto Raquel en España. Llevan a cabo una tarea de ayuda a  mujeres que han abortado y hombres que lo han impulsado o consentido y padecen el síndrome postaborto, y dicha facilidad es un instrumento decisivo en el proceso de sanación.
El síndrome postaborto son las secuelas psicológicas que mujeres y hombres sufren después de haber abortado, es un dolor que en ocasiones los acompaña toda una vida. Entre los síntomas destacan la ansiedad, las pesadillas, el estrés post-traumático y la depresión acompañada de un sentimiento de culpa que se agudiza en la fecha en la que el bebé hubiera nacido.
En conversación con Blanca Ruiz Antón para ACI Prensa, la presidenta de Spei Mater y Proyecto Raquel en EspañaMaría José Mansilla, dijo que además de agradecer el anuncio del Santo Padre, es necesario “acompañar a estas personas, darles luz y acogida. Esto es un reto tanto para los sacerdotes como para los laicos”.
Según Mansilla, lo que hace su organización es “una ayuda psicológica y espiritual, porque se trata de un problema que afecta a toda la persona” y que se divide en diez sesiones que se realizan en unos tres meses aproximadamente, pero “todo depende de las necesidades de cada una de las personas que participan”. En ese itinerario hay tres figuras fundamentales: el consejero, el sacerdote y el profesional de la salud mental, que en ocasiones puede obviarse.
“Se sigue una metodología de acompañamiento y no de terapia para que, como dice San Juan Pablo II en la Evangelium Vitae, ‘se comprenda lo que ha sucedido y asuma la verdad de las cosas’”.
En ese sentido, Mansilla manifestó que, si bien es muy importante “el perdón y la reconciliación sacramental, muchas personas no son capaces de asimilarlo y por eso necesitan un proceso para también perdonarse a sí mismas”.

 

Es necesario “vivir el duelo por la pérdida del bebé, despedirse de él. En el proyecto se les hace un pequeño funeral en el que los padres y las madres se despiden del pequeño no físicamente sino con la oración”, sostuvo.
Pero no sólo las mujeres acuden al Proyecto Mater, sino que “una de cada cuatro personas afectadas por el síndrome postaborto es un hombre”. Ellos lo sufren de manera parecida a las mujeres, pero con algunas diferencias, “en muchos casos no se sienten con derecho a estar tristes y sufrir la pérdida de ese hijo”.
“El plan está adaptado en algunos puntos ya que ellos no han pasado por la experiencia física, y también depende del papel que tuvieron en ese aborto: si se negaron, si dejaron a la mujer sola o si lo supieron años después”, aseguró la presidenta.
“Los casos que más me llaman la atención son las personas que abortaron hace muchos años y que llevan como 40 años con ese dolor en su corazón y que llegan buscando acabar con un sufrimiento que les ha acompañado toda una vida”.
“A veces, después del acompañamiento dejan una medicación que tomaban desde años. Ahí se ve la mano de Dios, al igual que cuando acuden chicas muy jóvenes de apenas 15 años que tienen un dolor en el corazón que les hace pensar que nada tiene sentido”, expresó Mansilla.
“Tras esta ayuda vuelven a nacer. También hay quienes cambian su vida por completo y llegan a decir, que a pesar de que parece increíble, de algo tan horrible, puede salir algo bueno, porque conoces la misericordia y eso cambia la vida”.
El Proyecto Raquel comenzó en 2010 y actualmente se encuentra en unas 33 diócesis españolas. Si bien la institución no lleva una estadística “podemos atender a unas trescientas mujeres al año entre todas las diócesis, pero sería lo mismo si atendiéramos tan solo a una”, aseguró Mansilla.
Este proyecto de ayuda a mujeres y hombres afectados por este síndrome nació en Estados Unidos pero se ha extendido a distintos países en el mundo

 

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Los efectos psicológicos de realizar abortos

Un artículo un poco largo, pero creo que merece la pena leerlo ante tanta negación del síndrome postraumático. Léelo con calma. Los enlaces del original están al final de la entrada. Un resumen de esto lo encontré en Aciprensa y decidí encontrarlo para leerlo entero. Espero os sirva.

 Las pesadillas de elección

por Rachel M. MacNair
"Tengo sueños fetos, todos lo hacemos aquí: sueños de abortos uno después del otro; de cubos de sangre salpicados en las paredes; árboles llenos de fetos que se arrastran ", informó Sallie Tisdale de su tiempo como enfermera en una instalación de aborto. Escribiendo en la revista Harper , contó de soñar que dos hombres la agarraron y la arrastraron lejos. 1
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Jade

Es de hace casi dos años pero la rescato de Aciprensa, ante la dudas de ciertos sectores que niegan la existencia del síndrome post aborto
Una joven madre soltera británica se suicidó casi un mes después de someterse a un aborto, “perseguida” por la decisión que tomó, según informa la prensa local.

Jade Rees. Foto de Facebook

Jade Rees, de 21 años, tenía un hijo de dos años, producto de una relación anterior. Comenzó un nuevo noviazgo a comienzos de 2015 y quedó embarazada.

Sin embargo, su novio terminó la relación y ella, sola y sumida en la depresión, se sometió a un aborto en octubre del año pasado.

Alrededor de tres semanas después, el 3 de noviembre, la joven se suicidó ahorcándose en su habitación. En su teléfono celular sonaba la canción “Small bump” (“pequeño bulto”) de Ed Sheeran, que cuenta un caso de un aborto espontáneo, hijo de unos amigos del compositor. En la canción de Sheeran se oyen frases como “porque eras solo un pequeño bulto durante cuatro meses, luego arrancado de la vida. Quizás te necesitaban allá arriba pero nosotros aún no sabemos por qué”.

Según el diario británico The Daily Mail, tras el aborto Jade quedó “molesta y angustiada”. En una carta dirigida a sus padres y a su pequeño hijo, Jade explicó el sufrimiento que afrontaba tras someterse al aborto.

Leslie Blackwell pasó del activismo abortista a la lucha provida

Abortó dos veces y buscó ayuda en la Nueva Era y las drogas: sólo en la Iglesia encontró consueloLeslie es conocida por llevar un cartel en las marchas provida que dice: ‘Lamento mi aborto’
22 noviembre 2017
El Papa Francisco habla en muchas ocasiones que la Iglesia debe ser un ‘hospital de campaña’ para atender a tantas personas heridas por el pecado e innumerables sufrimientos. Con el aborto se cumple perfectamente esta petición del Papa, pues muchas mujeres que han arrastrado durante años situaciones terribles tras haber abortado han encontrado descanso, perdón y también la fe.
 
Leslie Davis Blackwell es un ejemplo de cómo la Iglesia ha actuado como sanadora de unas terribles heridas provocadas por el aborto. Esta periodista estadounidense pasó de ser una activista proaborto, que llevaba incluso pegatinas a favor de abortar en su coche a impartir charlas por todo el país explicando el daño que hace a las mujeres acabar con la vida de su hija.
Sabe bien de lo que habla porque no abortó una vez, sino que lo hizo hasta en dos ocasiones. Y su cambio de vida le ha costado perder la amistad con gente que ella consideraba cercana y que sea considerada como una loca por parte de su familia.
 
El éxito laboral antes que los hijos
Desde muy joven Leslie soñaba con tener una carrera importante en la televisión como presentadora. Haría lo que fuera para conseguirlo y en 1980 con tan sólo 20 años se quedó embarazada justamente antes de que la ofrecieran un trabajo como presentadora de un programa matutino en la televisión local. Ella lo vio como una oportunidad para iniciar su carrera y en vez de rechazar el trabajo para ser madre decidió abortar a su hijo.Ni se lo pensó.
 
Llenar el vacío con fiestas
«Mi nueva carrera televisiva era mucho más importante que el embarazo incómodo que estaba creciendo en mí. Tenía que deshacerme de él», contó en la Marcha por la Vida de Washington en 2014.
Ella recordó haber sentido un ‘vacío’ tras el aborto pero rápidamente se refugió en su carrera. Leslie afirmaba ‘al disfrutar de mi nuevo estatus de celebridad local, iba de fiesta en fiesta, viviendo al límite, autodestruyéndome’.
 
El segundo aborto
Un año después se quedó embarazada de nuevo. ‘Me quedé en shock. ¿Cómo había podido pasar? ¿Cómo podía ser tan estúpida? Me angustié por la elección que tendría que hacer, no quería volver a visitar el horror’.
Sin embargo, volvió a abortar. ‘Estaba vacía, me odiaba’, cuenta al semanario Our Sunday Visitor. Este segundo aborto provocó mucho daño pero con una vida apresurada y más trabajos en medios intentó olvidar. Tras el aborto, la relación con el hombre que la dejó embarazada se rompió completamente.
 
Refugio sin éxito en la Nueva Era y en el activismo abortista
Sin embargo, al no conseguir la paz se refugió en la Nueva Era para intentar aplacar su culpabilidad así como tomando algunas drogas. Pero esto tampoco le servía y así fue como intentó justificar sus dos abortos convirtiéndose en una activista proaborto.
Mientras tanto, se casó por la Iglesia Episcopal, dejó tiempo atrás su fe católica, y hasta tuvo dos hijos pero siguió sin enfrentarse al dolor de los dos abortos.
 
El momento de la conversión
Con este odio que manifestaba en su lucha proabortista y de ataques a la Iglesia Católica pasó muchos años hasta que su padre falleció en 2008. Ese momento fue muy duro para ella y su tía Betty, ferviente católica, fue la que le consoló y le habló del amor de Dios.Poco a poco, se fue transformando el odio contra la Iglesia y ella cuenta que gracias a la Virgen María y la Divina Misericordia, volvió de nuevo a la fe católica.
Este fuerte encuentro con Dios que le devolvió la fe le iluminó con fuerza que había matado a dos personas y fue entonces cuando acudió a Rachel´s Vineyard (El viñedo de Raquel), un ministerio de ayuda espiritual para personas que han abortado.
Una mezcla de retiros, y grupos de apoyo que tienen como garantes a sacerdotes han ayudado ya a miles de mujeres en 25 países. Blackwell por fin se pudo perdonar en un proceso que duró tres años.
 
Activista en la defensa del no nacido
Este proceso la convirtió además en una apasionada defensora de la vida. ‘Mi familia pensó que había tenido un colapso. Pensaron que yo estaba loca y culparon a mi tía Betty. El infierno se estaba desatando a mi alrededor. El primer año después de mi conversión fue brutal’.
En la actualidad comparte su historia de sanación del aborto y conversión a todo el que lo pide y es representante en el estado de Virginia (EEUU) de la campaña Silent No More Awareness, donde habla de los males del aborto en su vida.
‘Ahora digo la verdad, los dones del Espíritu Santo me han cambiado radicalmente’, agrega. No le ha importado perder amigos, de los que cuatro de cada cinco han abortado. ‘Están incómodos a mi alrededor, pero algunos han venido discretamente a hablar conmigo sobre eso’.

‘La verdad me ha liberado’, concluye

Detalles del curso de Proyecto Raquel en Ibiza

El  Obispado de Ibiza a través de la Delegación de Pastoral Familiar, ha organizado para los próximos días 8, 9 y 10 de mayo unas jornadas destinadas a formar y capacitar a todos aquellos, laicos, sacerdotes y consagrados que  quieran participar en la gran tarea de la Iglesia de acercar la Misericordia de Dios a todos los que sufren las consecuencias del aborto provocado.

Este curso conocido como “Proyecto Raquel” ofrece a las personas implicadas en un aborto provocado, una atención individualizada a través de una red diocesana de sacerdotes, consejeros, psicólogos y psiquiatras etc.

Lugar
Instituto de ciencias religiosas San Dámaso.
Calle Pedro Francés número 12, 1º.
07800 Ibiza

Fecha
8-9 y 10 de mayo 2017
de 17 a 20,30h.

Precio capacitación
15€ Incluye Material, Certificado de  asistencia y coffe-break

Forma de pago:
Ingreso en c/c: ES02 0030 2543 11 0000603271
Indicando: proyecto Raquel
Subvención del 100% para las personas que pasen a formar parte del  Proyecto Raquel en Ibiza.

Inscripción
Hasta el día 6 de mayo inclusive, en: familiaibizayformentera @ gmail.com o mediante sms al teléfono 627 4265 79,  haciendo constar nombre completo, teléfono, profesión y dirección de correo electrónico.   

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Proyecto Raquel en Ibiza

Pues sí, según se puede leer en Diario de Ibiza Proyecto Raquel navega por el Mediterráneo

El Obispo de Ibiza, Vicente Juan, ha impulsado esta iniciativa que surge "como una respuesta ante el drama del aborto que viven cada vez más personas en nuestra sociedad".

El Obispado de Ibiza, a través de la Delegación de Pastoral Familiar, ha organizado, entre los días 8 y 10 de mayo, unas jornadas destinadas a formar voluntarios interesados en atender a personas que hayan "sufrido las consecuencias del aborto provocado".

Este curso, conocido como Proyecto Raquel, ofrece a las personas implicadas en un aborto provocado una atención individualizada a través de una red diocesana de sacerdotes, consejeros, psicólogos o psiquiatras.

Proyecto Raquel, según ha explicado el Obispado, forma parte del programa que la asociación 'Spei Mater' está implantando en todas las Diócesis españolas con la autorización del Obispo correspondiente y en colaboración con la Delegación diocesana de Familia.

El Obispo de Ibiza, Vicente Juan, ha impulsado esta iniciativa que surge "como una respuesta ante el drama del aborto que viven cada vez más personas en nuestra sociedad".

El curso será impartido por María José Mansilla y el padre Jesús Chavarría, presidenta y director espiritual respectivamente de Spei Mater.

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Fallece Ignacio Barreiro Carámbula, incansable baluarte mundial provida

Copio una magnífica entrda de ReligiónenLibertad, con ocasión del fallecimiento del Presidente de HLI, de donde han surgido, entre otras, Las inicitivas de Speimater.
Rogamos oraciones por su eterno descanso.

Monseñor Ignacio Barreiro Carámbula, sacerdote uruguayo inasequible luchador por la vida y contra la cultura de la muerte en todo el mundo, falleció a las dos de la madrugada del Jueves Santo a consecuencia del cáncer que padecía, según informó el padre Shenan J. Bouquet, presidente de Human Life International.

 

 
Monseñor Barreiro presidió Human Life Internacional (HLI), la mayor organización católica mundial provida, durante un año de transición, y representó a la organización en Roma durante dieciséis años, hasta que en 2014 se trasladó por razones de salud a la sede central de HLI en Virginia (Estados Unidos).
 
Vocación tardía, monseñor Barreiro-Carámbula había cursado su licenciatura en Derecho en Montevideo, antes de ingresar en el servicio diplomático uruguayo. Formó parte de la delegación de su país ante la ONU, por lo que conocía bien los mecanismos de Naciones Unidas para implantar en todo el mundo la cultura de la muerte. 
 
Se doctoró en Teología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y fue ordenado sacerdote en 1987 en la archidiócesis de Nueva York.
 
Asiduo visitante de España, en 2013 participó en la XIª Semana por la Vida de la diócesis de Alcalá de Henares, y en los actos de presentación del libro El bien común. Cuestiones actuales e implicaciones político-jurídicas (Itinerarios), en el que participaba con un trabajo sobre "Las enseñanzas del Magisterio sobre el bien común temporal". Con ese motivo fue entrevistado por ReL, donde también reprodujimos algunos de sus artículos
 
En homenaje a monseñor Barreiro, recuperamos las declaraciones que nos hizo entonces, que no han perdido ni un ápice de actualidad y que empezaban con una pregunta por la reciente aprobación en Uruguay del "matrimonio" entre personas del mismo sexo:
 
-¿Se trata de una tendencia irrefrenable?
-No lo creo, es algo profundamente contrario a la naturaleza humana. Como decía Santo Tomás de Aquino, lo que es antinatural no puede durar.
 
-Pero la presión internacional es fortísima...
-Es parte de la equivocada doctrina del género, que considera que cada persona es libre de escoger su orientación sexual.
 
-¿Está sola la Iglesia en estas batallas?
-No, en Iberoamérica muchos grupos protestantes tienen una posición similar. Al mismo tiempo es de lamentar el crecimiento de diversas sectas protestantes.
 
-¿Qué piensan los gobiernos populistas iberoamericanos?
-El populismo de izquierda que prevalece hoy día en Latinoamérica tiende a no defender la vida, pero en general no me parece que exista una posición común a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.
 
-¿Por qué se los considera asuntos privados, y no parte del bien común?
-El origen de esta posición esta en una visión liberal de la existencia que hace prevalecer el “derecho de elección”, o sea los deseos subjetivos de las personas, sobre el bien común.
 
-¿En qué perjudica al bien común la cultura de la muerte? 
-En primer lugar, el ataque al derecho a la vida, que es el derecho más básico de todos los seres humanos, lesiona gravemente el bien común. En segundo lugar creo que es evidente que a través del aborto la sociedad se esta privando de miles de personas que podrían haber contribuido en forma significativa al bien común a través de sus virtudes y talentos.
 
-¿Y el divorcio?
-Si consideramos que el matrimonio natural es el origen de la familia y la familia es la célula de base de la sociedad, es indudable que la introducción del divorcio legal es profundamente lesiva del bien común.
 
-¿También la adopción por parejas del mismo sexo?
-Es ir contra la misma naturaleza humana, y consiguientemente contra los derechos fundamentales del ser humano en cuanto persona. No se respeta el interés superior del niño cuando lo que se prioriza es el interés del que adopta, pues en estos casos se "instrumentaliza" o "cosifica" al niño en función del deseo o el querer de otros y no se atiende realmente lo que éste necesita.
 
-¿Y qué necesita?
-La primera escuela de formación que reciben los niños es a través del ejemplo de los padres. El crecer y ser educados por una pareja homosexual les da a los niños un modelo que es profundamente antinatural. En sus consideraciones de 2003 sobre el reconocimiento legal a las uniones homosexuales, la Congregación para la Doctrina de la Fe recordó que les priva de la experiencia de la maternidad o de la paternidad, y que el interés superior que en todo caso hay que proteger es el del infante, la parte más débil e indefensa.
 
-¿Cuál es la situación actual del movimiento provida a nivel mundial?
-Un claro fortalecimiento.
 
-¿Y su organización, Vida Humana Internacional?
-Está ampliando su presencia internacional ante el creciente numero de pedidos de asistencia en muchos países.
 
-¿Hay avances en la opinión pública?
-Si uno mira las diferentes manifestaciones pro-vida tanto en Europa como en los Estados Unidos, se ve un aumento significativo del número de participantes. En particular se nota un aumento de la participación de los jóvenes.
 
-Pero la legislación cambia poco...
-En los Estados Unidos, diversos estados han aprobado leyes que limitan el acceso al aborto. El Estado de Texas ha pasado leyes que obligan a las clínicas de aborto a dar información sobre el estado del niño, los riesgos del procedimiento de aborto y alternativas pro-vida, para que la mujer que está pidiendo hacer un aborto pueda dar su consentimiento informado. El caso mas reciente y positivo es la ley del Estado de Dakota del Norte que prohíbe todos los abortos después que el corazón del niño por nacer comience a latir. Esta ley, de hecho, impediría los abortos quirúrgicos.
 
-¿Podemos avizorar un futuro mejor, entonces?
-Podemos claramente esperar un futuro mejor, pues las medidas de los gobiernos contrarias a la vida y la familia son antinaturales y profundamente lesivas al bien común de la sociedad. Dios en su Providencia y como Señor de la Historia nos ayudará para cambiar en forma significativa la presente situación
 
-¿Qué propone usted en concreto contra la cultura de la muerte?
-Primero, una seria evangelización, pues no se puede separar la defensa de la vida y la familia de la presentación de la Fe. Segundo, un mayor compromiso educativo, explicando cómo la cultura de la muerte destruye a la sociedad. Tercero, un mayor empeño en la vida política, exigiéndoles a los líderes políticos que se consideran conservadores o que buscan el apoyo de sectores conservadores de la opinión publica una mayor coherencia en la defensa de la vida y la familia. 
 
-Hemos hablado antes del bien común. ¿Qué papel ocupa ese concepto en la doctrina social de la Iglesia?
-El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia del Pontificio Consejo Justicia y Paz, publicado en 2004, le dedica al principio del bien común una importante sección. Y afirma que ninguna forma expresiva de la sociabilidad (familia, grupos sociales intermedios, empresas) puede eludir la cuestión acerca del propio bien común, que es, dice, “constitutivo de su significado y auténtica razón de ser de su misma subsistencia”.
 
-¿Cuál es el papel del Estado en su concreción? Porque usted, en su colaboración al volumen sobre El bien común, matiza esa intervención. . . 
-El Estado no se puede limitar a ser juez y gendarme. Tiene que guiar la vida económica de la sociedad cuando los privados o particulares no son capaces de empujar el crecimiento económico. Tiene que vigilar que se cumpla el bien común en la vida económica. Ahora bien, teniendo en cuenta la experiencia histórica del crecimiento incontrolado y aparentemente incontrolable de los poderes del estado este principio se debe interpretar en la forma mas restringida posible.
 
-O sea, nada de socialismo... 
-El socialismo cree que es un bien en sí mismo que el estado controle a la economía. Más aún: ciertas formas del socialismo son favorables a que el estado sea propietario de importantes medios de producción. Por el contrario, la posición católica es que el Estado debe vigilar y guiar la sociedad para asegurar el bien común, pero salvo raros casos el Estado no debe ser propietario de los medios de producción.
 
-¿Exige el bien común internacional una autoridad mundial como la ONU? 
-Seria teóricamente deseable que existiese una autoridad internacional que velase para la aplicación del bien común internacional, pero tiene que ser evidente que la ONU no es capaz de desarrollar esas funciones. La ONU nació bajo una ideología liberal y en cierta forma socialista como la Sociedad de las Naciones. El objetivo final de los “padres fundadores” de las Naciones Unidas era el establecimiento de un gobierno mundial de naturaleza democrática, combinada con una organización socialista de la sociedad. Sobre la base de esta ideología la ONU es uno de los principales foros desde donde se promueve la Cultura de la Muerte.
 
-¿Forma Dios parte del bien común temporal?
-Es evidente. En primer lugar, porque el Señor es el Creador de la naturaleza humana y por ende de la sociedad humana. Como consecuencia, él ha establecido las normas sobre la base de las cuales la sociedad tiene que ser organizada. El hombre, por su lado, es solo el administrador de la sociedad bajo la soberanía y en dependencia de Dios.
 
-¿Y es la realeza social de Cristo la aspiración máxima del bien común en la doctrina de la Iglesia?
-Sí. La instauración del Reino Social de Cristo implica que la sociedad sea regida por las leyes del Evangelio. Tenemos que tener una visión precisa de la sociedad ideal donde Cristo reine. En la encíclica Quas Primas, donde Pío XI expone espléndidamente el dogma de la realeza social de Cristo, afirma que todos los hombres están bajo la autoridad de Cristo, tanto considerados individualmente, como colectivamente.
 

El aborto fue más perjudicial que la violación

Nona se quedó embarazada tras ser violada cuando era adolescente. Al sentirse sola abortó y ahora quiere que toda embarazada tenga una alternativa.​Nona Ellington actualmente es una conferenciante y escritora provida que vive en Houston. Pero su vida ha estado marcada por el sufrimiento. Fue violada en distintas ocasiones y en una de ellas se quedó embarazada.

Tenía miedo de decir a sus padres, su madre devota bautista del sur y su padre pastor, que había sido violada. Al final su madre se enteró del embarazo y la llevó abortar. A partir de ese momento su vida fue infierno, una situación que duró décadas en que incluso intentó suicidarse. Al final consiguió ayuda, pudo perdonarse y perdonar y recuperó la fe. Ahora, en Salvarel1 cuenta su testimonio de cómo el abortar le provocó incluso más sufrimiento que la propia violación:

A los 13 años fui violada por un miembro de la familia de 15 años que robó mi virginidad. Tenía miedo, pues no había recibido ninguna educación sexual hasta el momento. Pensé de inmediato que estaría embarazada. Yo tenía miedo de contarlo porque el violador era de la familia y, como me había drogado con marihuana, estaba muy avergonzada por no haber podido defenderme del ataque.

Como resultado, me refugié en las drogas, el alcohol y busqué alternar con hombres mayores que yo. Después de un año, fui violada otra vez por un primo que era 10 años mayor que yo. Me llevó al bosque y me violó en su camioneta.

Una vida que se volvió "oscura"Desde ese momento me pareció que exhibía un gran cartel que decía: "Viola a esta niña". Mi vida se convirtió en un lugar lóbrego, sentía tanta vergüenza... No quería arruinar a mi familia que es lo que hubiera pasado si hubiese contado a alguien lo que había sucedido porque sabía que mi primo iría a la cárcel. Además, dudaba de que alguien creyera mi historia.

Me distancié de mis padres. Yo estaba muy involucrada en la iglesia a la que iba con mi madre, pero me acabé juntando con personas muy poco recomendables para salir a divertirme, entre ellos adictos a la marihuana. Incluso me expulsaron a los 14 años de la escuela privada cristiana a la que iba debido a mi comportamiento.

Violada ahora por el que consideraba su novio. En el segundo año de preparatoria, entré en una escuela pública y pronto conocí a un muchacho con el que comencé a salir. Me llevó a la casa de su primo después de la escuela porque no había adultos en casa. Después de haber fumado marihuana que debió de mezclar con alguna droga, me encerró en la habitación de su primo y me violó. Me dejó en la habitación devastada, y podía oírlo a él y a su primo riéndose al respecto de lo sucedido. Yo sólo quería salir de allí y regresar a casa, pero ni siquiera sabía dónde estaba, así que dependía del tipo que me acababa de violar para regresar a mi casa.

Embarazada como consecuencia de la violación

Después de unas semanas el período no llegó. Llamé por teléfono a una de mis hermanas mayores para contarle mi situación y mi hermana me aconsejó que abortara. A los 15 años, ni siquiera sabía qué era un aborto. Mi madre oyó nuestra conversación, entró en la habitación y me arrebató el teléfono. Durante su conversación, mi hermana convenció a mi madre de que necesitaba abortar. No tengo ni idea de cómo la convenció, porque mi madre tenía 9 hijos y era, como ya he dicho, muy devota.

Tenía miedo, así que hice un "trato" con Dios: "Por favor, ayúdame a no estar embarazada, si no estoy embarazada, prometo no volver a tener sexo fuera del matrimonio".

Mi hermana me llevó a Planned Parenthood en Houston donde me hicieron una prueba de embarazo y confirmaron mi embarazo. Yo estaba en estado de shock. Me dijeron que en esta primera etapa de sólo cinco semanas, "eso" era sólo un trozo de tejido. También me dijeron que tenía que abortar, ya que yo era demasiado joven y todavía estaba en la escuela. No sabía qué preguntas hacer en cuanto a otras opciones. Todo lo que se discutió fue el aborto, y me mandaron a otra clínica para que me lo practicaran.

Nadie le dijo que tenía la opción de quedarse con el bebé o darlo en adopción

Estaba devastada. En la escuela se lo conté a todas mis amigas y todas me recomendaron un aborto. Todo el mundo me decía que realmente: "No es gran cosa, la gente lo hace todo el tiempo, especialmente si todavía están en la escuela".

Absolutamente nadie me sugirió que me quedara con el bebé o que lo diera en adopción. Sentía que el aborto era mi única opción y carecía completamente de educación sobre el embarazo. Yo estaba llena de vergüenza y culpa, incluso antes del aborto.

Cuando le dije al tipo que me había violado que estaba embarazada y necesitaba dinero para un aborto, él negó ser el padre, lo que incrementó mi vergüenza. Sin embargo, bajo la presión de mi hermana, decidió pedir dinero en la escuela para poder costear el aborto y entregó a mi hermana un montón de billetes.

Su madre y su hermana decidieron que debía abortar

Alrededor de octubre de 1983, mi mamá y mi hermana me llevaron al centro de aborto. Mi padre nunca se enteró hasta más de 20 años después. Ni mi mamá ni yo éramos conscientes de lo que un aborto hace a un bebé o de lo que le supone a una mujer, pero ella sabía lo suficiente como para ocultárselo a mi papá.

Lo que sí recuerdo es que mi madre estaba horrorizada después de darse cuenta de que había mujeres en la sala de espera con embarazos mucho más avanzados que el mío, y me dijo: "¿Qué están haciendo todas estas mujeres aquí? Parece que están a punto de parir".

Mi hermana llevó el papeleo, pero ni a mamá ni a mi hermana se les permitió entrar conmigo en la sala de “asesoramiento”. Una mujer mayor me advirtió que como yo era tan joven y tan pequeña, corría el riesgo de no ser capaz de tener hijos más adelante. Pero para mí, el matrimonio y los hijos estaban en un futuro muy lejano y como no me permitieron tener a mi madre junto a mí, no fui capaz de tomar una decisión informada.

La soledad y el desamparo frente al aborto

Mirando atrás, creo que esta fue la primera señal que Dios me dio para no abortar. Realmente creo que si mi madre hubiera estado en la habitación conmigo, no lo habría hecho.

Recuerdo también como yacía sobre una mesa de aborto dura y fría. Nunca me presentaron al médico. Sólo recuerdo que era un hombre. Cuando la enfermera me estaba preparando, podía oír la voz de mi madre en la puerta, preguntando: "¿Está mi hija ahí?". Luego le dijeron: "Señora, no puede entrar". Nunca hemos vuelto a hablar sobre lo ocurrido desde entonces, pero creo que mi mamá quería sacarme de allí y esa fue la segunda señal. Me dijeron que centrara mi vista sobre un móvil para bebé colgando del techo. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de lo sádico que esto fue.

Un sufrimiento mayor que el de la violación

Podía oír y sentir todo lo que me estaba sucediendo. Nunca había ido a un ginecólogo antes, y sentía que todo mi interior estaba siendo arrancado de mí. He oído decir que el aborto es como una violación, y es cierto, pero peor que la violación debido al nivel devastador de violencia que conlleva. La violencia y el dolor del aborto son más intensos en mi memoria que la violencia y el dolor de las violaciones.

Estaba sangrando profusamente cuando me fui. Mi madre y mi hermana me llevaron a un restaurante pero me desmayé porque estaba emocional y físicamente muy dañada. Después de eso, el aborto fue un tema tabú para ellas.A partir de ahí, caí en las drogas, alcohol y promiscuidad. Yo estaba completamente vacía espiritualmente, rebelada completamente en contra de mi educación cristiana. Me sentía entumecida, sin ganas de vivir.

A medida que iba experimentando todos estos sentimientos, tratando de llenar este enorme vacío dentro de mí, comencé una relación muy abusiva con un muchacho y finalmente me casé con él a los 19 años.

Sufrió cinco abortos

El aborto realmente arruinó todas mis posibilidades de tener hijos. Sufrí 5 abortos involuntarios durante mi matrimonio que duró 18 años. Esto desencadenó el divorcio. Tres de estos abortos fueron embarazos ectópicos, que requirieron cirugía de emergencia y experiencias muy cercanas a la muerte. Yo añoraba tanto un bebé para tratar de suplir al que maté...

A los 32 años y debido a mi baja autoestima por las violaciones, el aborto, la vergüenza, el matrimonio abusivo, la pérdida de mis hijos y mi infertilidad, intenté suicidarme. La experiencia del aborto no hizo que la experiencia de la violación fuera mejor, sino que me llevó a un lugar mucho más oscuro, y ahora me doy cuenta de que había estado sufriendo de depresión clínica todos esos años.

 

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