Aborto farmacéutico

 Los análisis de datos confirman que, además del mecanismo anovulatorio, la píldora del día siguiente con levonorgestrel -y por supuesto, también la de acetato de ulipristal-, posee un relevante efecto postfecundación. Es decir. impide que si llega a darse la fecundación, el embrión llegue a implantarse en el útero, provocando lo que sería un aborto precoz (efecto contragestivo).

Detalles del curso de Proyecto Raquel en Ibiza

El  Obispado de Ibiza a través de la Delegación de Pastoral Familiar, ha organizado para los próximos días 8, 9 y 10 de mayo unas jornadas destinadas a formar y capacitar a todos aquellos, laicos, sacerdotes y consagrados que  quieran participar en la gran tarea de la Iglesia de acercar la Misericordia de Dios a todos los que sufren las consecuencias del aborto provocado.

Este curso conocido como “Proyecto Raquel” ofrece a las personas implicadas en un aborto provocado, una atención individualizada a través de una red diocesana de sacerdotes, consejeros, psicólogos y psiquiatras etc.

Lugar
Instituto de ciencias religiosas San Dámaso.
Calle Pedro Francés número 12, 1º.
07800 Ibiza

Fecha
8-9 y 10 de mayo 2017
de 17 a 20,30h.

Precio capacitación
15€ Incluye Material, Certificado de  asistencia y coffe-break

Forma de pago:
Ingreso en c/c: ES02 0030 2543 11 0000603271
Indicando: proyecto Raquel
Subvención del 100% para las personas que pasen a formar parte del  Proyecto Raquel en Ibiza.

Inscripción
Hasta el día 6 de mayo inclusive, en: familiaibizayformentera @ gmail.com o mediante sms al teléfono 627 4265 79,  haciendo constar nombre completo, teléfono, profesión y dirección de correo electrónico.   

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Proyecto Raquel en Ibiza

Pues sí, según se puede leer en Diario de Ibiza Proyecto Raquel navega por el Mediterráneo

El Obispo de Ibiza, Vicente Juan, ha impulsado esta iniciativa que surge "como una respuesta ante el drama del aborto que viven cada vez más personas en nuestra sociedad".

El Obispado de Ibiza, a través de la Delegación de Pastoral Familiar, ha organizado, entre los días 8 y 10 de mayo, unas jornadas destinadas a formar voluntarios interesados en atender a personas que hayan "sufrido las consecuencias del aborto provocado".

Este curso, conocido como Proyecto Raquel, ofrece a las personas implicadas en un aborto provocado una atención individualizada a través de una red diocesana de sacerdotes, consejeros, psicólogos o psiquiatras.

Proyecto Raquel, según ha explicado el Obispado, forma parte del programa que la asociación 'Spei Mater' está implantando en todas las Diócesis españolas con la autorización del Obispo correspondiente y en colaboración con la Delegación diocesana de Familia.

El Obispo de Ibiza, Vicente Juan, ha impulsado esta iniciativa que surge "como una respuesta ante el drama del aborto que viven cada vez más personas en nuestra sociedad".

El curso será impartido por María José Mansilla y el padre Jesús Chavarría, presidenta y director espiritual respectivamente de Spei Mater.

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"A LOS PIES DE LA CRUZ"

(Esta es la carta de un grupo de personas que nos reunimos a orar ante el abortorio de Cádiz, simplemente como cristianos).

Varios medios públicos se han hecho eco de una queja de un partido político sobre nuestra presencia a la puerta de los abortorios, poniendo en nuestra boca y nuestro corazón palabras e intenciones que están muy lejos de ser nuestros.

Fallece Ignacio Barreiro Carámbula, incansable baluarte mundial provida

Copio una magnífica entrda de ReligiónenLibertad, con ocasión del fallecimiento del Presidente de HLI, de donde han surgido, entre otras, Las inicitivas de Speimater.
Rogamos oraciones por su eterno descanso.

Monseñor Ignacio Barreiro Carámbula, sacerdote uruguayo inasequible luchador por la vida y contra la cultura de la muerte en todo el mundo, falleció a las dos de la madrugada del Jueves Santo a consecuencia del cáncer que padecía, según informó el padre Shenan J. Bouquet, presidente de Human Life International.

 

 
Monseñor Barreiro presidió Human Life Internacional (HLI), la mayor organización católica mundial provida, durante un año de transición, y representó a la organización en Roma durante dieciséis años, hasta que en 2014 se trasladó por razones de salud a la sede central de HLI en Virginia (Estados Unidos).
 
Vocación tardía, monseñor Barreiro-Carámbula había cursado su licenciatura en Derecho en Montevideo, antes de ingresar en el servicio diplomático uruguayo. Formó parte de la delegación de su país ante la ONU, por lo que conocía bien los mecanismos de Naciones Unidas para implantar en todo el mundo la cultura de la muerte. 
 
Se doctoró en Teología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y fue ordenado sacerdote en 1987 en la archidiócesis de Nueva York.
 
Asiduo visitante de España, en 2013 participó en la XIª Semana por la Vida de la diócesis de Alcalá de Henares, y en los actos de presentación del libro El bien común. Cuestiones actuales e implicaciones político-jurídicas (Itinerarios), en el que participaba con un trabajo sobre "Las enseñanzas del Magisterio sobre el bien común temporal". Con ese motivo fue entrevistado por ReL, donde también reprodujimos algunos de sus artículos
 
En homenaje a monseñor Barreiro, recuperamos las declaraciones que nos hizo entonces, que no han perdido ni un ápice de actualidad y que empezaban con una pregunta por la reciente aprobación en Uruguay del "matrimonio" entre personas del mismo sexo:
 
-¿Se trata de una tendencia irrefrenable?
-No lo creo, es algo profundamente contrario a la naturaleza humana. Como decía Santo Tomás de Aquino, lo que es antinatural no puede durar.
 
-Pero la presión internacional es fortísima...
-Es parte de la equivocada doctrina del género, que considera que cada persona es libre de escoger su orientación sexual.
 
-¿Está sola la Iglesia en estas batallas?
-No, en Iberoamérica muchos grupos protestantes tienen una posición similar. Al mismo tiempo es de lamentar el crecimiento de diversas sectas protestantes.
 
-¿Qué piensan los gobiernos populistas iberoamericanos?
-El populismo de izquierda que prevalece hoy día en Latinoamérica tiende a no defender la vida, pero en general no me parece que exista una posición común a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.
 
-¿Por qué se los considera asuntos privados, y no parte del bien común?
-El origen de esta posición esta en una visión liberal de la existencia que hace prevalecer el “derecho de elección”, o sea los deseos subjetivos de las personas, sobre el bien común.
 
-¿En qué perjudica al bien común la cultura de la muerte? 
-En primer lugar, el ataque al derecho a la vida, que es el derecho más básico de todos los seres humanos, lesiona gravemente el bien común. En segundo lugar creo que es evidente que a través del aborto la sociedad se esta privando de miles de personas que podrían haber contribuido en forma significativa al bien común a través de sus virtudes y talentos.
 
-¿Y el divorcio?
-Si consideramos que el matrimonio natural es el origen de la familia y la familia es la célula de base de la sociedad, es indudable que la introducción del divorcio legal es profundamente lesiva del bien común.
 
-¿También la adopción por parejas del mismo sexo?
-Es ir contra la misma naturaleza humana, y consiguientemente contra los derechos fundamentales del ser humano en cuanto persona. No se respeta el interés superior del niño cuando lo que se prioriza es el interés del que adopta, pues en estos casos se "instrumentaliza" o "cosifica" al niño en función del deseo o el querer de otros y no se atiende realmente lo que éste necesita.
 
-¿Y qué necesita?
-La primera escuela de formación que reciben los niños es a través del ejemplo de los padres. El crecer y ser educados por una pareja homosexual les da a los niños un modelo que es profundamente antinatural. En sus consideraciones de 2003 sobre el reconocimiento legal a las uniones homosexuales, la Congregación para la Doctrina de la Fe recordó que les priva de la experiencia de la maternidad o de la paternidad, y que el interés superior que en todo caso hay que proteger es el del infante, la parte más débil e indefensa.
 
-¿Cuál es la situación actual del movimiento provida a nivel mundial?
-Un claro fortalecimiento.
 
-¿Y su organización, Vida Humana Internacional?
-Está ampliando su presencia internacional ante el creciente numero de pedidos de asistencia en muchos países.
 
-¿Hay avances en la opinión pública?
-Si uno mira las diferentes manifestaciones pro-vida tanto en Europa como en los Estados Unidos, se ve un aumento significativo del número de participantes. En particular se nota un aumento de la participación de los jóvenes.
 
-Pero la legislación cambia poco...
-En los Estados Unidos, diversos estados han aprobado leyes que limitan el acceso al aborto. El Estado de Texas ha pasado leyes que obligan a las clínicas de aborto a dar información sobre el estado del niño, los riesgos del procedimiento de aborto y alternativas pro-vida, para que la mujer que está pidiendo hacer un aborto pueda dar su consentimiento informado. El caso mas reciente y positivo es la ley del Estado de Dakota del Norte que prohíbe todos los abortos después que el corazón del niño por nacer comience a latir. Esta ley, de hecho, impediría los abortos quirúrgicos.
 
-¿Podemos avizorar un futuro mejor, entonces?
-Podemos claramente esperar un futuro mejor, pues las medidas de los gobiernos contrarias a la vida y la familia son antinaturales y profundamente lesivas al bien común de la sociedad. Dios en su Providencia y como Señor de la Historia nos ayudará para cambiar en forma significativa la presente situación
 
-¿Qué propone usted en concreto contra la cultura de la muerte?
-Primero, una seria evangelización, pues no se puede separar la defensa de la vida y la familia de la presentación de la Fe. Segundo, un mayor compromiso educativo, explicando cómo la cultura de la muerte destruye a la sociedad. Tercero, un mayor empeño en la vida política, exigiéndoles a los líderes políticos que se consideran conservadores o que buscan el apoyo de sectores conservadores de la opinión publica una mayor coherencia en la defensa de la vida y la familia. 
 
-Hemos hablado antes del bien común. ¿Qué papel ocupa ese concepto en la doctrina social de la Iglesia?
-El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia del Pontificio Consejo Justicia y Paz, publicado en 2004, le dedica al principio del bien común una importante sección. Y afirma que ninguna forma expresiva de la sociabilidad (familia, grupos sociales intermedios, empresas) puede eludir la cuestión acerca del propio bien común, que es, dice, “constitutivo de su significado y auténtica razón de ser de su misma subsistencia”.
 
-¿Cuál es el papel del Estado en su concreción? Porque usted, en su colaboración al volumen sobre El bien común, matiza esa intervención. . . 
-El Estado no se puede limitar a ser juez y gendarme. Tiene que guiar la vida económica de la sociedad cuando los privados o particulares no son capaces de empujar el crecimiento económico. Tiene que vigilar que se cumpla el bien común en la vida económica. Ahora bien, teniendo en cuenta la experiencia histórica del crecimiento incontrolado y aparentemente incontrolable de los poderes del estado este principio se debe interpretar en la forma mas restringida posible.
 
-O sea, nada de socialismo... 
-El socialismo cree que es un bien en sí mismo que el estado controle a la economía. Más aún: ciertas formas del socialismo son favorables a que el estado sea propietario de importantes medios de producción. Por el contrario, la posición católica es que el Estado debe vigilar y guiar la sociedad para asegurar el bien común, pero salvo raros casos el Estado no debe ser propietario de los medios de producción.
 
-¿Exige el bien común internacional una autoridad mundial como la ONU? 
-Seria teóricamente deseable que existiese una autoridad internacional que velase para la aplicación del bien común internacional, pero tiene que ser evidente que la ONU no es capaz de desarrollar esas funciones. La ONU nació bajo una ideología liberal y en cierta forma socialista como la Sociedad de las Naciones. El objetivo final de los “padres fundadores” de las Naciones Unidas era el establecimiento de un gobierno mundial de naturaleza democrática, combinada con una organización socialista de la sociedad. Sobre la base de esta ideología la ONU es uno de los principales foros desde donde se promueve la Cultura de la Muerte.
 
-¿Forma Dios parte del bien común temporal?
-Es evidente. En primer lugar, porque el Señor es el Creador de la naturaleza humana y por ende de la sociedad humana. Como consecuencia, él ha establecido las normas sobre la base de las cuales la sociedad tiene que ser organizada. El hombre, por su lado, es solo el administrador de la sociedad bajo la soberanía y en dependencia de Dios.
 
-¿Y es la realeza social de Cristo la aspiración máxima del bien común en la doctrina de la Iglesia?
-Sí. La instauración del Reino Social de Cristo implica que la sociedad sea regida por las leyes del Evangelio. Tenemos que tener una visión precisa de la sociedad ideal donde Cristo reine. En la encíclica Quas Primas, donde Pío XI expone espléndidamente el dogma de la realeza social de Cristo, afirma que todos los hombres están bajo la autoridad de Cristo, tanto considerados individualmente, como colectivamente.
 

El aborto fue más perjudicial que la violación

Nona se quedó embarazada tras ser violada cuando era adolescente. Al sentirse sola abortó y ahora quiere que toda embarazada tenga una alternativa.​Nona Ellington actualmente es una conferenciante y escritora provida que vive en Houston. Pero su vida ha estado marcada por el sufrimiento. Fue violada en distintas ocasiones y en una de ellas se quedó embarazada.

Tenía miedo de decir a sus padres, su madre devota bautista del sur y su padre pastor, que había sido violada. Al final su madre se enteró del embarazo y la llevó abortar. A partir de ese momento su vida fue infierno, una situación que duró décadas en que incluso intentó suicidarse. Al final consiguió ayuda, pudo perdonarse y perdonar y recuperó la fe. Ahora, en Salvarel1 cuenta su testimonio de cómo el abortar le provocó incluso más sufrimiento que la propia violación:

A los 13 años fui violada por un miembro de la familia de 15 años que robó mi virginidad. Tenía miedo, pues no había recibido ninguna educación sexual hasta el momento. Pensé de inmediato que estaría embarazada. Yo tenía miedo de contarlo porque el violador era de la familia y, como me había drogado con marihuana, estaba muy avergonzada por no haber podido defenderme del ataque.

Como resultado, me refugié en las drogas, el alcohol y busqué alternar con hombres mayores que yo. Después de un año, fui violada otra vez por un primo que era 10 años mayor que yo. Me llevó al bosque y me violó en su camioneta.

Una vida que se volvió "oscura"Desde ese momento me pareció que exhibía un gran cartel que decía: "Viola a esta niña". Mi vida se convirtió en un lugar lóbrego, sentía tanta vergüenza... No quería arruinar a mi familia que es lo que hubiera pasado si hubiese contado a alguien lo que había sucedido porque sabía que mi primo iría a la cárcel. Además, dudaba de que alguien creyera mi historia.

Me distancié de mis padres. Yo estaba muy involucrada en la iglesia a la que iba con mi madre, pero me acabé juntando con personas muy poco recomendables para salir a divertirme, entre ellos adictos a la marihuana. Incluso me expulsaron a los 14 años de la escuela privada cristiana a la que iba debido a mi comportamiento.

Violada ahora por el que consideraba su novio. En el segundo año de preparatoria, entré en una escuela pública y pronto conocí a un muchacho con el que comencé a salir. Me llevó a la casa de su primo después de la escuela porque no había adultos en casa. Después de haber fumado marihuana que debió de mezclar con alguna droga, me encerró en la habitación de su primo y me violó. Me dejó en la habitación devastada, y podía oírlo a él y a su primo riéndose al respecto de lo sucedido. Yo sólo quería salir de allí y regresar a casa, pero ni siquiera sabía dónde estaba, así que dependía del tipo que me acababa de violar para regresar a mi casa.

Embarazada como consecuencia de la violación

Después de unas semanas el período no llegó. Llamé por teléfono a una de mis hermanas mayores para contarle mi situación y mi hermana me aconsejó que abortara. A los 15 años, ni siquiera sabía qué era un aborto. Mi madre oyó nuestra conversación, entró en la habitación y me arrebató el teléfono. Durante su conversación, mi hermana convenció a mi madre de que necesitaba abortar. No tengo ni idea de cómo la convenció, porque mi madre tenía 9 hijos y era, como ya he dicho, muy devota.

Tenía miedo, así que hice un "trato" con Dios: "Por favor, ayúdame a no estar embarazada, si no estoy embarazada, prometo no volver a tener sexo fuera del matrimonio".

Mi hermana me llevó a Planned Parenthood en Houston donde me hicieron una prueba de embarazo y confirmaron mi embarazo. Yo estaba en estado de shock. Me dijeron que en esta primera etapa de sólo cinco semanas, "eso" era sólo un trozo de tejido. También me dijeron que tenía que abortar, ya que yo era demasiado joven y todavía estaba en la escuela. No sabía qué preguntas hacer en cuanto a otras opciones. Todo lo que se discutió fue el aborto, y me mandaron a otra clínica para que me lo practicaran.

Nadie le dijo que tenía la opción de quedarse con el bebé o darlo en adopción

Estaba devastada. En la escuela se lo conté a todas mis amigas y todas me recomendaron un aborto. Todo el mundo me decía que realmente: "No es gran cosa, la gente lo hace todo el tiempo, especialmente si todavía están en la escuela".

Absolutamente nadie me sugirió que me quedara con el bebé o que lo diera en adopción. Sentía que el aborto era mi única opción y carecía completamente de educación sobre el embarazo. Yo estaba llena de vergüenza y culpa, incluso antes del aborto.

Cuando le dije al tipo que me había violado que estaba embarazada y necesitaba dinero para un aborto, él negó ser el padre, lo que incrementó mi vergüenza. Sin embargo, bajo la presión de mi hermana, decidió pedir dinero en la escuela para poder costear el aborto y entregó a mi hermana un montón de billetes.

Su madre y su hermana decidieron que debía abortar

Alrededor de octubre de 1983, mi mamá y mi hermana me llevaron al centro de aborto. Mi padre nunca se enteró hasta más de 20 años después. Ni mi mamá ni yo éramos conscientes de lo que un aborto hace a un bebé o de lo que le supone a una mujer, pero ella sabía lo suficiente como para ocultárselo a mi papá.

Lo que sí recuerdo es que mi madre estaba horrorizada después de darse cuenta de que había mujeres en la sala de espera con embarazos mucho más avanzados que el mío, y me dijo: "¿Qué están haciendo todas estas mujeres aquí? Parece que están a punto de parir".

Mi hermana llevó el papeleo, pero ni a mamá ni a mi hermana se les permitió entrar conmigo en la sala de “asesoramiento”. Una mujer mayor me advirtió que como yo era tan joven y tan pequeña, corría el riesgo de no ser capaz de tener hijos más adelante. Pero para mí, el matrimonio y los hijos estaban en un futuro muy lejano y como no me permitieron tener a mi madre junto a mí, no fui capaz de tomar una decisión informada.

La soledad y el desamparo frente al aborto

Mirando atrás, creo que esta fue la primera señal que Dios me dio para no abortar. Realmente creo que si mi madre hubiera estado en la habitación conmigo, no lo habría hecho.

Recuerdo también como yacía sobre una mesa de aborto dura y fría. Nunca me presentaron al médico. Sólo recuerdo que era un hombre. Cuando la enfermera me estaba preparando, podía oír la voz de mi madre en la puerta, preguntando: "¿Está mi hija ahí?". Luego le dijeron: "Señora, no puede entrar". Nunca hemos vuelto a hablar sobre lo ocurrido desde entonces, pero creo que mi mamá quería sacarme de allí y esa fue la segunda señal. Me dijeron que centrara mi vista sobre un móvil para bebé colgando del techo. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de lo sádico que esto fue.

Un sufrimiento mayor que el de la violación

Podía oír y sentir todo lo que me estaba sucediendo. Nunca había ido a un ginecólogo antes, y sentía que todo mi interior estaba siendo arrancado de mí. He oído decir que el aborto es como una violación, y es cierto, pero peor que la violación debido al nivel devastador de violencia que conlleva. La violencia y el dolor del aborto son más intensos en mi memoria que la violencia y el dolor de las violaciones.

Estaba sangrando profusamente cuando me fui. Mi madre y mi hermana me llevaron a un restaurante pero me desmayé porque estaba emocional y físicamente muy dañada. Después de eso, el aborto fue un tema tabú para ellas.A partir de ahí, caí en las drogas, alcohol y promiscuidad. Yo estaba completamente vacía espiritualmente, rebelada completamente en contra de mi educación cristiana. Me sentía entumecida, sin ganas de vivir.

A medida que iba experimentando todos estos sentimientos, tratando de llenar este enorme vacío dentro de mí, comencé una relación muy abusiva con un muchacho y finalmente me casé con él a los 19 años.

Sufrió cinco abortos

El aborto realmente arruinó todas mis posibilidades de tener hijos. Sufrí 5 abortos involuntarios durante mi matrimonio que duró 18 años. Esto desencadenó el divorcio. Tres de estos abortos fueron embarazos ectópicos, que requirieron cirugía de emergencia y experiencias muy cercanas a la muerte. Yo añoraba tanto un bebé para tratar de suplir al que maté...

A los 32 años y debido a mi baja autoestima por las violaciones, el aborto, la vergüenza, el matrimonio abusivo, la pérdida de mis hijos y mi infertilidad, intenté suicidarme. La experiencia del aborto no hizo que la experiencia de la violación fuera mejor, sino que me llevó a un lugar mucho más oscuro, y ahora me doy cuenta de que había estado sufriendo de depresión clínica todos esos años.

 

Su discurso provida fue muy popular pero no sabía que su propia madre había abortado

En 2009 nos conmovimos con el discurso escolar de esta niña, Lía. Os recomiendo que veáis la entrada aquí con el famoso vídeo. aquí ya no puedo poner vídeo, por problemas técnicos. Santiago Chiva, lo tradujo y subtituló. Lo que ni él, ni yo, ni quienes lo vimos en ese momento, podíamos imaginar fue qué pasó en su familia y que esto ayudara a su propia madre a un proceso de sanción postaborto. Me acabo de enterar y os lo copio. La he tomado de portaluz

«¿Qué pasaría si os contara que, ahora mismo, una persona puede decidir si vives o mueres? Miles de niños están ahora mismo en esa situación. Alguien, sin ni siquiera conocerlos, va a decidir si viven o mueren. Ese alguien es su madre. Y esa decisión es el aborto».
 
Así comienza el vídeo que catapultó a la fama a la canadiense Lia Mills. Su madre había decidido grabar en casa el discurso que estaba preparando para un concurso en el colegio. Ya había empezado a aprender lo que supone hablar del aborto: su maestra del colegio le había dicho que con ese tema no podía participar en el concurso.
 
Lia se lo pensó, porque era muy competitiva. Pero lo que había descubierto hasta entonces sobre el aborto, y el estar convencida de que era algo que Dios le pedía la animaron a seguir adelante, incluso si la descalificaban. Sin embargo, al escuchar su discurso, la profesora se convirtió en uno de sus principales apoyos.
 
Muchos millones de visitas
 
Además de ganar el concurso a nivel de su colegio, su vídeo se hizo viral, como decimos ahora. En los ocho años que han pasado, más 3 millones de personas han visto el vídeo. Desde entonces, Lia Mills no ha dejado de participar en todo tipo de actos provida. También compatibiliza sus estudios –ha hecho Ciencias Políticas, Ciencias de la Mujer, y se plantea empezar Derecho– con visitas a colegios e institutos para hablar a niños y jóvenes de la defensa de la vida.
 
Con todo, lo más sorprendente de todo es cómo empezó todo. Cuando eligió hablar sobre el aborto, Lia ni siquiera conocía esa palabra. «En mi casa nunca se hablaba de ello», y ella solo tenía la ligera idea de que algunas personas mataban a los niños no nacidos. En su casa eran cristianos y provida, pero no activistas. Para elegir el tema, «recé y pedí a Dios que me dijera sobre qué quería que hablara. Y me dijo: “¿Por qué no sobre esto?”».
 
«No cambió nada»
 
El silencio en su casa se debía, en parte, a que «mi madre abortó cuando era joven, así que era un tema delicado». Lia no lo sabía entonces, ni lo supo hasta dos años después. «En esa época yo estaba empezando a hablar de la falta de información» que se da a la mujer. «Mi madre me contó que su experiencia había sido así. A los 16 años, se quedó embarazada de mi padre, antes de casarse».
 

Su vida había sido tal torbellino en los últimos dos años que «simplemente pensé: “Vaya. ¿Qué más va a pasar?” No recuerdo que fuera difícil. Era mi madre y la seguía queriendo. No cambió nada entre nosotras. De hecho, me apasionó más porque me di cuenta de que el Gobierno la había mentido».
 
Con el tiempo, se enteró de que, como consecuencia del aborto, su madre había tenido dos abortos espontáneos y había llegado a pensar que no podría tener más hijos. «Me llevó tiempo comprender lo que todo eso significaba realmente: que por culpa del aborto había perdido a tres hermanos». Lia no habla mucho de ello, pero sí lo utiliza para responder a quienes la acusan de «ser muy joven, no saber nada del aborto ni haberse visto nunca afectada por una situación así».
 
«Tuvo que mirarlo a la cara»
 
Por otro lado, también se sintió agradecida por «haberme centrado siempre en las consecuencias del aborto, no en decir que las madres que abortan son malas y asesinas. Me di cuenta de que el aborto no era una cuestión aséptica, sino que afectaba a mujeres y niños de verdad y que debía tener sensibilidad».
 
En cuanto a sus padres, que una de sus hijas tenga el carisma del activismo provida les alegra, porque les permite ver que «algo bueno ha salido de esa experiencia. Mi madre siempre había querido compartirlo, contar que no era tan maravilloso como se vende. Alguna vez ha venido conmigo a un acto y ha compartido su historia».
 
Pero al principio no fue nada fácil ver cómo su hija, de repente, se entregaba a esta cuestión en cuerpo y alma. «Me han dicho luego que al principio fue muy duro para ellos. Nunca lo habían afrontado hasta que yo empecé a hablar de ello. Entonces, tuvo que mirar a la cara a ese error que había cometido. Ahora da gracias por ello, porque pudo pasar por un proceso de sanación y perdón. Desde entonces, hay más libertad entre mis padres y en la familia».

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Camino de duelo y sanación junto a la mujer que sufre tras el aborto

El equipo de Proyecto Raquel Granada tras la oración en la puerta de la Catedral La Pastoral Familiar de Granada presentó recientemente en la Diócesis “Proyecto Raquel”, la iniciativa que ayuda a las mujeres que arrastran el dolor de haber abortado a su hijo, así como a las personas implicadas en dichos abortos, como los profesionales sanitarios, o los propios familiares y el padre.

Durante el curso pasado un grupo de 33 personas estuvieron formándose en distintas jornadas para atender y acompañar en el camino del duelo y en la sanación de esa herida a las mujeres y personas involucradas en el aborto.

Soledad Serrano, responsable de Proyecto Raquel en Granada, informó a los asistentes de la iniciativa que desde hace tiempo se quería implantar en nuestra Diócesis, conscientes del bien que hace a tantas mujeres que en su dolor sufren tras el aborto. Junto a ella también estaba el consiliario de Pastoral Familiar, D. Antonio Luis Martín, que invitó a los asistentes a participar en el curso de terapia del perdón que los días 3 y 4 de marzo se celebra en el Centro de Magisterio “La Inmaculada”, dirigido especialmente a laicos y sacerdotes que acompañan a las personas en distintos ámbitos, como por ejemplo en el propio Proyecto Raquel o son orientadores familiares, entre otros, para que, profundizando en el proceso del perdón y conociendo una metodología concreta, puedan ejercer su apostolado de una manera más efectiva.

El Vicario General D. Francisco Javier Espigares también asistió a la presentación en la Diócesis de Proyecto Raquel. La presentación se inició con el aplauso a los miembros de Proyecto Raquel, que asistieron al acto, y concluyó con un vídeo de fotografías que, de forma sucinta, mostraron el trabajo y convivencias del equipo Proyecto Raquel.

GESTO Y ORACIÓN POR LA VIDA
La presentación concluyó ante la puerta principal de la Santa Iglesia Catedral, donde los participantes depositaron una vela encendida conformando la palabra “Vida” y oraron por los niños abortados y las madres sufrientes. D. Francisco Javier Espigares dirigió esta oración pidiendo al Señor misericordia y consuelo para estas madres, a quienes dijo sus hijos ya las han perdonado desde el Cielo. Posteriormente, se rezaron varias oraciones marianas.

Proyecto Raquel se encuentra operativo y tienen un teléfono disponible para las personas que necesiten ayuda para afrontar el duelo y el proceso de sanación de la herida que deja en el corazón de las madres y de personas afectadas o vinculadas a los abortos. El teléfono es el 618-532-998 y su atención es completamente confidencial. Asimismo, en caso de que sea necesario, los miembros de Proyecto Raquel se personan allí donde sea necesario para atender a dichas personas e iniciar así el duelo y proceso de sanación. Asimismo, disponen de un correo electrónico: proyectoraquelgranada @ gmail.com, que se atiende también de forma discreta y confidencial.

Paqui Pallarés

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Inauguración de la sede de Spei Mater en Madrid

FOTOS Y VÍDEOS (presentación de Spei Mater y Cristo de la Sanación y la Misericordia)

El miércoles 15 de Febrero se inauguró la sede de Spei Mater en Madrid. Bendijo el local el P Jesús Echevarría. Asistió también Mons. Reig Pls, obispo de Alcalá, en cuya Diócesis empezó a funcionar Spei Mater.

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