Reparación por el pecado del aborto (de 40 Días por la Vida)
Porque los que han muerto antes de nacer vivan eternamente en el Reino de Dios. Roguemos al Señor.*
Jesús, maravillosamente entretejido en el vientre de María, ten misericordia de nosotros.
Jesús, concebido por el Espíritu Santo en el seno de María, ten misericordia de nosotros.
Jesús, revelado por el Padre y concebido en el vientre de María, ten misericordia de nosotros.
Jesús, Palabra Eterna, Hijo divino, abrazado por el Padre, en el seno de María, ten misericordia de nosotros.
Jesús, Cordero de Dios en el vientre de María. Sálvanos, Señor.
Jesús, inocente y santo en el seno de María. Escúchanos por tu bondad.
Jesús, Hijo de Dios y Mesías en el vientre de María. Ten misericordia de nosotros.
Jesús, aun siendo de naturaleza divina como Hijo de Dios, no retuviste para Ti el ser igual y uno con el Padre, sino que bajaste hasta encarnarte como hijo de hombre y asumir la condición de bebé indefenso en el vientre de tu Santísima Madre, la Bienaventurada Virgen María. Desde la concepción hasta la muerte, vivimos y existimos en ti. Te suplicamos que ilumines las conciencias de los médicos y legisladores, que bendigas a todas las madres y que intercedas ante el Espíritu Santo y ante tu Padre para que todos los bebés concebidos disfruten del precioso don de la vida. Pedimos que la amorosa protección de María cubra a todos los pequeños en el vientre de sus madres y los proteja en su nacimiento. Te lo pedimos, Jesús, en tu nombre, a ti que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.




